Tratamientos no hormonales para tratar síntomas de la menopausia

menopausia

La doctora Pilar Valenzuela, gineco-obstetra especialista en climaterio de Red Salud UC, explica los pro y los contra de estos tratamientos, indicados especialmente para aliviar los molestos bochornos que sufren las mujeres en este periodo.


Hasta el 75% de las mujeres chilenas suelen presentar bochornos en los años que rodean la menopausia, principalmente los primeros dos años, aunque en algunos casos pueden prolongarse hasta los cinco años o más, y para los cuales existen diversos tratamientos no hormonales que se utilizan para aliviar los molestos síntomas y mejorar la calidad de vida de quien los padece.


Este abanico de soluciones contempla desde realizar ejercicios, desarrollar técnicas de relajación, consumir ciertos anticonvulsivantes y antidepresivos e ingerir fitoestrógenos. No obstante, hay que tener presente que estas tres últimas alternativas tienen sus pro y contra, ya que no están indicados para todas las mujeres menopáusicas que presentan bochornos.

Climaterio y menopausia
Según explica la doctora Pilar Valenzuela, gineco-obstetra especialista en climaterio de Red Salud UC, para contextualizar el tema hay que tener presente qué es el climaterio y qué es la menopausia, conceptos que a veces se suelen confundir.

Climaterio, puntualiza, es una expresión amplia referida al periodo de transición que va desde el término de los años fértiles hasta la postmenopausia, en cambio la menopausia es el momento en que cesan las menstruaciones, marcada por la última regla o periodo menstrual en la vida de la mujer.

Los cambios que desencadenan la menopausia –que en promedio a las chilenas les llega a los 49 años- puede durar varios años.

Síntomas
"Los síntomas –que pueden empezar antes de la menopausia y que se dan de manera precoz, a mediano plazo y a más largo plazo- se deben principalmente a la pérdida de la hormona femenina, el estradiol", comenta la doctora de Red Salud UC, al precisar que el más clásico son los bochornos, que ocurren al producirse una baja en la concentración de estrógenos con lo cual se desajusta la acción termorreguladora del organismo.

Otra de las manifestaciones que se presentan en la mujer son cambios en su estado de ánimo, algunos síntomas depresivos, irritabilidad, andan más sensibles, son frecuentes los dolores osteoarticulares que suelen atribuirse a otras patologías pero muchas veces tienen relación con los cambios hormonales.

"También se quejan de alteraciones en el sueño, con despertares precoces y dificultad para conciliar el sueño. Algunos síntomas que suelen aparecer varios meses o años después de la última regla son los problemas urogenitales, como la sequedad vaginal, y a más largo plazo los cambios cardiovasculares y en el metabolismo óseo", comenta la doctora Valenzuela.

Tratamientos
Generalmente para aliviar los bochornos, los trastornos del ánimo y del sueño se prescribe la Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH) ya sea por vía oral o a través de la piel. Sin embargo, hay muchas mujeres que no desean estos tratamientos o simplemente no los toleran.

"Antes del año 2002 era frecuente que muchas mujeres usaran hormonas o TRH, pero ese año, en Estados Unidos se dieron a conocer los resultados de un gran estudio clínico aplicado a más de 25 mil mujeres que mostraron que, en globo, las que consumían hormonas orales aumentaron sus riesgos cardiovasculares y la incidencia de cáncer de mama; estos resultados se extrapolaron a todas las hormonas orales y también a las que se aplican en la piel ya sea como parche o gel", explica la especialista de Red Salud UC, evidencia que preocupó a las mujeres chilenas y, algunas, por cuenta propia dejaron de consumir hormonas y otras por indicación médica. Producto de esto mismo, se buscaron otras alternativas para disminuir los efectos de los síntomas, principalmente de los bochornos.

Los tratamientos y consejos más frecuentes son:

1. Mantener un peso cercano al ideal y hacer actividad física en forma regular porque disminuye la frecuencia y la intensidad de los bochornos.

2. Desarrollar técnicas o ejercicios de relajación al momento del bochorno para ser llevado de mejor manera.

3. No fumar porque aumenta la frecuencia de los bochornos.

4. Existe evidencia científica sólida que algunos antidepresivos, como la paroxetina, venlafaxina y desvenlafaxina, y el anticonvulsivante gabapentina, disminuyen la frecuencia e intensidad de los bochornos. "Hay algunas mujeres que tienen contraindicación absoluta de hormonas, por ejemplo las que han tenido cáncer de mama, y el suministro de alguno de estos medicamentos –si bien son menos efectivos que las hormonas- en algunas mujeres son una buena alternativa y muchas veces la única", explica la doctora.

5. Los Fitoestrógenos son compuestos derivados de las plantas y sus semillas, con una estructura muy parecida a los estrógenos y que son capaces de tener algunos efectos biológicos similares. Por ejemplo las isoflavonas que se encuentran presentes en el poroto de soya y legumbres.

"Hay estudios clínicos que demuestran que los fitoestrógenos aportan beneficios en el manejo de síntomas climatéricos y otros que no, por lo que en general no se puede decir que son efectivos". Según explica la Dra. Valenzuela, el tema es complejo porque al ser suplementos alimenticios y no medicamentos no están regulados por la FDA. "No se han reportado efectos adversos serios, pero no hay evidencia de calidad que demuestre su efecto en el sistema cardiovascular, órganos reproductivos y riesgo de cáncer; hacen falta estudios que establezcan su seguridad".

Añade que "hay muchas mujeres que los usan y mi visión -que es compartida por varios de mis colegas- es que si una mujer está usándolos y siente que hay un beneficio, se recomienda que los sigan tomando, pero se debe ser cauteloso, por ejemplo en mujeres que han tenido cáncer de mama o endometrio, en ellas lo vamos a desaconsejar porque no sabemos qué efecto tienen".

Sequedad vaginal
También hay alternativas a las hormonas para la sequedad vaginal, algo muy frecuente en las consultas ginecológicas.

Entre las alternativas a la Terapia de Reemplazo Hormonal (TRH) están las preparaciones con bajas concentraciones de estrógeno en forma de óvulos, comprimidos o cremas que se administran por vía vaginal. "Todas estas opciones presentan muy buen manejo de la sintomatología sin los riesgos de cáncer de mama o riesgos cardiovasculares que se le atribuyen a las hormonas orales", indica la profesional experta en climaterio.

Agrega que "también existen geles y cremas lubricantes libres de hormonas que son de fácil uso y están ampliamente disponibles en el mercado".